Durante el desarrollo epitelial, la comunicación celular puede ocurrir a distancia mediante citonemas: filopodios finos y dinámicos llenos de filamentos de actina. En distintos organismos, estas estructuras permiten el transporte dirigido de señales como Hedgehog, Wnt, FGF, BMP, EGF y Notch entre células distantes e incluso entre tejidos físicamente separados. En Drosophila, la señalización Hedgehog parece producirse a través de contactos sinápticos entre citonemas de células emisoras y receptoras. Sin embargo, poco se sabe sobre cómo se regulan estas estructuras. En el artículo publicado en Nature Communications, el grupo liderado por Isabel Guerrero (CBM), CSIC-UAM, demuestra que la vía del Receptor del Factor de Crecimiento Epidérmico (EGFR) y su efector Ras1 controlan la dinámica de los citonemas y la señalización Hedgehog. Esta regulación ocurre mediante el reciclaje dependiente de endocitosis en el correceptor de la vía denominado Interference Hedgehog (Ihog), cuya localización y estabilidad son moduladas por EGFR/Ras1. Además, Ihog interactúa con reguladores del citoesqueleto como la filamina A, y esta interacción también es dependiente de la señalización EGFR. El reclutamiento de filamina A contribuye a la estabilización de los citonemas, integrando las vías Hedgehog y EGFR a través del control del citoesqueleto de actina. Este tipo de cooperación entre vías de señalización permitiría generar múltiples respuestas celulares a partir de pocas señales, siendo clave para el desarrollo normal y relevante para entender procesos patológicos como el cáncer.