Para que un gen se exprese, su ADN debe ser accesible y transcribirse en ARN, un proceso regulado por múltiples mecanismos celulares. La estructuración local tanto de ADN como en el ARN modulan esta regulación de una manera aún no bien caracterizada. Dentro de estas estructuras locales, destacan los tríplex, conformados por la unión específica de una tercera hebra de ácido nucleico (ARN o ADN) a una doble hélice de ADN, dando lugar a una estructura que impide que el ADN sea reconocido por proteínas efectoras. Un estudio (publicado en la revista Nucleic Acids Research) dirigido por el equipo de Modesto Orozco en el IRB Barcelona y donde han colaborado grupos del IQAC y IQFBC (CSIC), la Universidad de Barcelona, Nostrum Biodiscovery y la Universidad de Cambridge, caracteriza la estabilidad, prevalencia y función potencial de tríplex híbridos en células humanas, combinando para ello, cálculos teóricos, ensayos biofísicos y de biología celular. El estudio determina que el tríplex formado por una cadena de ARN de cadena sencilla reconociendo a un dúplex de ADN presenta la mayor estabilidad en condiciones fisiológicas de entre todas las topologías posibles. En esta investigación se desarrolla el primer modelo predictivo de estabilidad de tríplex híbridos. Dicho modelo es aplicado a escala genómica y transcriptómica, identificando una alta densidad de potenciales triplex formados con ARN endógenos y que mapean sobre segmentos inter-nucleosomales, especialmente en regiones reguladoras (promotores, 5’UTRs). Los resultados sugieren un papel funcional adicional a los triplex, tal vez relacionado con arqueo-mecanismos reguladores de la expresión génica independiente de proteínas.