El envejecimiento saludable se asocia al mantenimiento de la función mitocondrial y a una adecuada modulación de la respuesta inmune. En este trabajo, publicado en Science Advances por el grupo liderado por J. Viña y C. Borrás del Departamento de Fisiología de la Universidad de Valencia, se explora el papel de Bcl-xL, una proteína antiapoptótica cuya expresión se ha encontrado elevada en centenarios, mediante su sobreexpresión específica en linfocitos T de ratón. Los resultados revelan que, sin alterar de forma significativa la proporción de subpoblaciones T, la sobreexpresión de Bcl-xL mejora el metabolismo celular, refuerza la resistencia frente a estímulos apoptóticos y reduce de manera notable la producción de citocinas proinflamatorias como IL-1β, TNF-α e IFN-γ, especialmente en edades avanzadas. Además, potencia la macroautofagia, particularmente bajo condiciones de estrés nutricional, contribuyendo así a preservar la integridad mitocondrial en el músculo esquelético y evitando la pérdida de crestas y la disminución de la capacidad respiratoria asociadas al envejecimiento. Estos animales mostraron también una infiltración más eficiente de células T reguladoras (Treg) en el tejido muscular, un perfil inflamatorio atenuado y una recuperación funcional más eficaz tras daño muscular inducido. A nivel fisiológico, Bcl-xL retrasó la aparición de fragilidad, manteniendo fuerza, coordinación y resistencia en edades avanzadas. En conjunto, el estudio sugiere que la modulación de la función de las células T mediante Bcl-xL podría representar un mecanismo conservado para favorecer el envejecimiento saludable y prolongar la calidad de vida.