Joan Guinovart
(1947-2025)

El primer día de 2025 nos abandonó Joan Guinovart Cirera, Presidente (1996-2000) y Socio de Honor de SEBBM y ex-editor jefe de esta revista. Escribimos esta nota desde el dolor y una profunda amistad. Sencillo, próximo, de humor personalísimo, aguda inteligencia, con gran capacidad comunicativa, fue un científico muy brillante. Hizo el recorrido desde la enzimología a la terapia molecular, con contribuciones clave sobre el metabolismo del glucógeno, la diabetes, el síndrome de Lafora, y el wolframato como terapia antidiabética. Estaba exultante por haber creado (2005) y dirigido (2005-2018) el IRB Barcelona, que consolidó como centro de referencia internacional de investigación en biomedicina básica y traslacional, dejando así un legado excepcional.

La deuda de SEBBM con Joan es enorme. Durante su presidencia revitalizó nuestra sociedad, ampliando el número de grupos científicos; creó la figura de los “cónsules SEBBM” para la difusión y promoción de la SEBBM. Así, con su eslogan “2000 socios en el año 2000”, se pudo superar esta cifra cuando se cumplió el milenio. Organizó para SEBBM, en Barcelona (1996), el segundo congreso en España de FEBS, y aumentó y regló las relaciones internacionales de SEBBM, especialmente con Latinoamérica; además, con las colaboraciones del periodista Xavier Pujol y del editor Jaume Estruch, hizo del Boletín SEBBM la influyente Revista SEBBM que estáis leyendo.

Siempre tuvo un gran sentido de pertenencia a SEBBM, que trasladó a FEBS cuando fue miembro de su ejecutiva y Congress Counsellor (1997-2016), y a IUBMB, que presidió de 2015 a 2018. Legítimamente podemos decir que Joan fue embajador planetario de nuestra ciencia.

Con su gran capacidad de liderazgo promovió, junto a SEBBM (2003-2004), el Pacto de Estado por la Ciencia, movilizador de medidas públicas pro-ciencia y embrión del informe CRECE de la Confederación de Sociedades Científicas Españolas (COSCE), confederación que, con fuerte apoyo SEBBM, Joan gestó y lideró. Generó asimismo el programa CONOCEROS para mejorar el conocimiento y colaboración entre científicos y parlamentarios. Hombre público de extraordinaria ejecutoria, recibió muchas distinciones como las medallas Narcís Monturiol y la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya, la de Académico numerario de la Real Academia Nacional de Farmacia y el Diplôme d’Honneur de FEBS (lista más completa en la web de la SEBBM).

Siempre abogó por devolver los frutos de la ciencia a la sociedad y promover una economía basada en el conocimiento. También fue paladín del cambio de la gestión científica, que, como el fútbol de éxito, debía crear cantera, que inició con los programas de atracción juvenil “¿Y tú? …yo ¡Bioquímica!”, “Crazy about Biomedicine”, y el proyecto ENCIENDE; fichar donde haga falta; y tener un plan que prioriza el objetivo, es decir, el éxito científico.  Participemos de su talante, adhirámonos a estos objetivos y estrategias como la mejor forma de rendirle tributo como gran persona, investigador brillante, hombre público visionario, gestor tenaz y líder indiscutible.