El colangiocarcinoma es un tumor con muy mal pronóstico debido al diagnóstico tardío y la alta resistencia a las terapias actuales, que incluyen el uso de inmunoterapia. En este contexto, se busca la inhibición de vías de señalización inmunosupresoras, como la vía del TGF-beta, para potenciar los efectos beneficiosos de la inmunoterapia. Desafortunadamente, el uso de inhibidores del receptor de TGF-beta no ha tenido éxito en ensayos clínicos. El trabajo liderado por Javier Vaquero (Centro de Investigación del Cáncer) e Isabel Fabregat (IDIBELL), con Josep Amengual y Ester González-Sánchez como primeros autores, y publicado en Signal Transduction and Targeted Therapy, arroja luz sobre la ineficacia de estos inhibidores. El estudio demuestra que la vía del TGF-beta ejerce un potente efecto supresor sobre la célula tumoral de colangiocarcinoma, que prima sobre el papel protumorigénico que éste ejerce sobre el microambiente tumoral, de forma que el uso de inhibidores del receptor de TGF-beta promueve el crecimiento de las células tumorales in vitro y del tumor en modelos murinos de colangiocarcinoma. Sin embargo, la inhibición simultanea de las proteínas NOX4 y NOX1, mediadoras de los efectos del TGF-beta y expresadas específicamente por los fibroblastos asociados al cáncer, permite inhibir de manera específica las funciones protumorigénicas de la vía en este tipo celular, reduciendo la progresión tumoral y ofreciendo una alternativa terapéutica contra el colangiocarcinoma. El trabajo cuenta con la participación de grupos de las redes de colaboración como el CIBER de Enfermedades Hepáticas y Digestivas, y la Acción COST Precision-BTC-Network.