La anemia de Diamond-Blackfan (DBA) es una enfermedad rara causada por mutaciones en genes ribosómicos que provocan un fallo en la producción de glóbulos rojos a partir de las células madre hematopoyéticas. Los tratamientos actuales —corticoides, transfusiones o trasplante de médula ósea— presentan importantes limitaciones, lo que hace necesaria la identificación de nuevas estrategias terapéuticas. En un nuevo estudio dirigido por el Dr. Victoriano Mulero, realizado en el contexto CIBERER y publicado recientemente en EMBO Molecular Medicine, mediante una aproximación traslacional basada en modelos de pez cebra, células humanas editadas mediante CRISPR y muestras de pacientes con DBA, se demuestra que el estrés ribosómico activa de forma aberrante el inflamasoma NLRP1 a través de la quinasa ZAKα. Esta activación conduce a la degradación del factor maestro de la eritropoyesis GATA1 e impide la diferenciación eritroide. Basándose en este mecanismo, el estudio evalúa el potencial terapéutico de varios inhibidores de tirosina-quinasas (TKIs) ya aprobados para uso clínico. Los resultados muestran que dasatinib, nilotinib e imatinib bloquean la activación del inflamasoma NLRP1 y restauran la eritropoyesis de manera consistente en todos los modelos analizados, incluidos progenitores hematopoyéticos derivados de pacientes. Este trabajo constituye un ejemplo de reposicionamiento farmacológico en enfermedades raras y abre la puerta al desarrollo de ensayos clínicos con fármacos ya disponibles, acelerando la traslación de estos hallazgos a la práctica clínica.