Carta de socio a Revista SEBBM
En el número 225 de junio de la Revista SEBBM, el artículo sobre Política Científica (p. 40) contiene un juicio inadecuado sobre la ciencia en España basado en el número de publicaciones, un método tradicional en el nivel político, pero que contradice el consenso académico.
El resumen del artículo comienza con la frase: «El sistema científico español ha logrado consolidarse como uno de los más productivos a nivel global». Esta conclusión es la primera premisa de la versión española de la paradoja europea, que se origina al confundir el número de publicaciones con el éxito científico: no es lo mismo producir publicaciones que producir avances científicos. En mi artículo en la Revista SEBBM del mes de marzo1, bajo el epígrafe «La falsa paradoja europea y su adopción en España», explico los errores de la Comisión Europea (CE) al juzgar la ciencia y el origen del eslogan «Europe is a global scientific powerhouse», conceptualmente reproducido para España en el artículo que comento.
Incluso en el nivel político resulta difícil mantener que España tiene una ciencia competitiva a nivel global. Cada dos años, la CE hace un informe titulado Science, Research and Innovation Performance of the EU en los que analiza la producción científica de los países de la UE. Desde 2018, la proporción de las publicaciones españolas que están en el 1 % de los artículos más citados en el mundo se sitúa un 20–25 % por debajo de la media global (la Figura 1 del artículo de marzo1 reproduce parcialmente uno de estos informes), lo que lleva a concluir que la investigación en España no tiene una posición global relevante. La situación es aún peor si se analizan las publicaciones disruptivas2, que son las que corresponden a las innovaciones radicales.
El supuesto éxito científico que conduce a la paradoja europea ha llevado a la CE a adoptar «Wrong diagnoses and misguided policies»3 y al estancamiento científico de la UE4; en España, la Ley de la Ciencia de 2022 reproduce los errores de la CE5. El Informe Draghi cambia el mensaje y advierte que la investigación en la UE está «insufficiently focused on breakthrough innovation»6. Esta es la valoración del mundo académico tanto para la UE como para España2,4 y las valoraciones alternativas confunden a los políticos y conducen a retrasar urgentes medidas correctoras.
Referencias
- Rodríguez Navarro A. El modelo de investigación en el futuro de la Unión Europea. Revista SEBBM 223 (2025) 46–51.
- Rodríguez-Navarro A. Countries pushing the boundaries of knowledge: the USA’s dominance, China’s rise, and the EU’s stagnation. Quality & Quantity 59 (2025) 1861–1878.
- Dosi G, Llerena P, Labini MS. The relationships between science, technologies and their industrial exploitation: An illustration through the myths and realities of the so-called ‘European Paradox’. Research Policy 35 (2006) 1450–1464, p. 1461.
- Rodríguez-Navarro A, Brito R. Might Europe one day again be a global scientific powerhouse? Analysis of ERC publications suggests it will not be possible without changes in research policy. Quantitative Science Studies (2020) 872–893.
- Rodríguez Navarro A. A vueltas de nuevo con la I+D. Blog Nada es Gratis, 14 de octubre 2024.
- Draghi M. The Future of European Competitiveness. Part A: A competitiveness strategy for Europe, p. 25 (2024).