Eugenio Vilanova Gisbert
(1948-2024)

El pasado día 2 de diciembre de 2024 falleció Eugenio Vilanova Gisbert, socio de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular.

Eugenio Vilanova nació en Villena (Alicante) y se graduó en Ciencias Químicas por la Universidad de Valencia. De su estancia como estudiante universitario nos destacaba siempre a los que fuimos sus discípulos su especial relación con el Colegio Mayor San Juan de Ribera, relación que mantuvo hasta el final de sus días. Cuando terminó sus estudios y recién casado con Leonor, ambos se mudaron a Bilbao, donde Eugenio Vilanova fue contratado como profesor de la Universidad del País Vasco. Tras dos años regresó a Alicante, donde contribuyó a la creación de la Universidad de Alicante y donde se doctoró con una tesis centrada en el estudio de la actividad tirosina hidroxilasa en tirosina inmovilizada.

Eugenio Vilanova continuó desarrollando su carrera docente e investigadora en la Universidad de Alicante, donde alcanzó una cátedra en Bioquímica. Posteriormente fue fundador de la Universidad Miguel Hernández de Elche, donde prestó sus servicios, ya dentro del área de conocimiento de Toxicología desde su creación en 1997 hasta su jubilación en 2018, cuando fue nombrado profesor emérito, figura bajo la cual continuó desempeñando su incansable labor investigadora, literalmente, damos fe de ello, hasta una semana antes de su deceso.

Dentro de la Universidad Miguel Hernández de Elche desempeñó varias labores, pero queremos destacar su papel primero como miembro fundador y posteriormente como director del Instituto de Bioingeniería. Bajo su dirección el Instituto de Bioingeniería se consolidó y expandió llegando a ser uno de los centros puntales en la investigación de la Universidad Miguel Hernández.

El movimiento desde el área de Bioquímica a la de Toxicología no implicó en ningún momento un abandono de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular ni de la Bioquímica, ni de la Química, ya que mantuvo su relación con el Ilustre Colegio de Químicos y con la Asociación de Química de la Comunidad Valenciana y siempre intentó entender los efectos adversos causados por xenobióticos sobre los seres vivos a través de una perspectiva molecular y mecanicista. 

Las líneas de investigación desarrolladas por Eugenio Vilanova en Toxicología fueron variadas, incluyendo los mecanismos moleculares de neurotoxicidad y toxicidad al desarrollo embrionario de diversos plaguicidas, monitorización de exposición a disolventes orgánicos volátiles y metales pesados y evaluación de riesgos de exposición a fitosanitarios. Todo ello le llevó a publicar más de 150 artículos en revistas indexadas y más de 25 capítulos de libros científicos y a dirigir 18 tesis doctorales.

Eugenio Vilanova fue presidente de la Asociación Española de Toxicología desde 1995 a 2001 y también miembro de la comisión promotora de la Red Española para el Desarrollo de Métodos Alternativos a la Experimentación Animal (REMA), y vocal de la misma desde su constitución en 1999 hasta su fallecimiento.

La labor de Eugenio Vilanova fue reconocida internacionalmente por diversas asociaciones, como lo demuestra su nombramiento como miembro honorario de EUROTOX, y que EUROTOX e IUTOX le encargaran la organización de sus respectivos Congresos Internacionales en 1996 y 2010 en Alicante y Barcelona, respectivamente.

Los que fuimos sus discípulos podemos dar fe de la calidad humana de Eugenio Vilanova, del que siempre recibimos su apoyo personal y profesional y un trato amable, respetuoso y considerado, tanto cuando estábamos de acuerdo con sus planteamientos y actuaciones como las escasas veces en que no lo estuvimos. Pero esta no es solo una impresión de los firmantes de estas líneas, creemos que nuestra opinión queda reforzada por el bonito homenaje que recibió en nuestra universidad en 2022, cuando personas que estuvimos en contacto con él en diversas etapas de su vida profesional, desde sus primeros pasos como profesor hasta el momento de su jubilación, acudimos a expresarle públicamente nuestro respeto y admiración. Algunas de las personas intervinientes hubieron de, literalmente, recorrer Europa para poder participar en el acto.

Eugenio Vilanova fue también una persona entusiasta, siempre dispuesta a colaborar en lo que se le pidiera, lo que le llevaba a embarcarse en cualquier causa para la que se le pidiera colaboración, y a abarcar simultáneamente un sinfín de actividades y colaboraciones en docencia, investigación, transferencia, gestión universitaria, difusión e incluso cooperación internacional, ya que una de sus últimas grandes causas fue contribuir al esclarecimiento de la etiología de la llamada nefropatía mesoamericana.

Su Villena natal siempre estaba en su cabeza. Era habitual que sorprendiera a la audiencia que le escuchaba por primera vez con diapositivas de Villena (especialmente del Castillo) introducidas en la presentación con la finalidad de rebajar el ritmo del discurso o de hacer pausas para enlazar temáticas.

También su familia estuvo siempre presente en nuestras charlas y conversaciones no laborales, los que tuvimos la suerte de conocerlo y poder aprender de él muchos años le hemos visto hablar mucho primero de sus hijos, y luego, conforme la familia crecía, de sus nietos, y siempre, siempre, siempre, de su esposa y compañera Leonor.

Quedan también para siempre en nuestra memoria las veladas veraniegas que organizaba en su casa de campo donde nos juntábamos junto a su familia, los miembros del equipo y nuestras familias, compañeros de la universidad, e investigadores visitantes del año en cuestión.

Queremos ofrecer nuestras más profundas condolencias a su viuda, Leonor, a sus cuatro hijos Héctor, Emma, Inés y Marcos, así como a sus yernos, nueras, nietos y hermanos.

Con la muerte de Eugenio sentimos que hemos perdido un compañero, un maestro y un amigo. Descansa en paz Eugenio, nunca te olvidaremos.

Fotografía cedida por la familia de Eugenio Vilanova. De izquierda a derecha: Emma Vilanova, Héctor Vilanova, Eugenio Vilanova, Leonor Blanes, Inés Vilanova y Marcos Vilanova.