Los días 18 y 19 de junio de 2026 se celebró en el Jardín Botánico de la Universitat de València la IV Conferencia Severo Ochoa, organizada conjuntamente por la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular (SEBBM) y la Fundación Carmen y Severo Ochoa (FCySO), con la colaboración del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP), CSIC-UPV, el Jardín Botánico de Valencia y diversas entidades patrocinadoras. En esta ocasión, la conferencia llevó por título Evolutionary Strategies in Plant Biotechnology: From natural selection to synthetic innovation, poniendo el foco en el creciente papel de la biología evolutiva como fuente de inspiración para el desarrollo de nuevas herramientas biotecnológicas.
Tradicionalmente, la evolución y la biotecnología se han considerado disciplinas independientes. Sin embargo, los avances recientes demuestran que comprender cómo han evolucionado las redes de señalización, desarrollo, metabolismo e interacción con el ambiente proporciona principios fundamentales para el diseño racional de nuevas estrategias de ingeniería vegetal, pero también, y quizá menos intuitivamente, que la biología sintética ofrece herramientas para testar hipótesis evolutivas. Bajo estas premisas, la conferencia reunió a más de un centenar de investigadores de distintas etapas profesionales, procedentes de centros nacionales e internacionales, para debatir cómo integrar la perspectiva evolutiva con las herramientas más avanzadas de la biología sintética, la edición genómica y la ingeniería de precisión.
El programa científico se estructuró en cuatro sesiones temáticas. La primera estuvo dedicada a la evolución de las vías de señalización vegetal y al desarrollo de nuevas herramientas de bioingeniería. Se presentaron avances sobre la adaptación evolutiva de microbiomas radiculares a las especies vegetales que los hospedan (Rubén Garrido-Oter), el empleo de herramientas optogenéticas para el control de procesos celulares (Matías Zurbriggen) y la evolución de la integración de señales ambientales como la luz y la temperatura en plantas terrestres (Miguel Blázquez). La segunda sesión abordó la evolución y la ingeniería del metabolismo, incluyendo el aprovechamiento de la evolución del metabolismo de vitaminas para biología sintética (Alison Smith), la evolución de la maquinaria SUMO (María Lois), la ingeniería de receptores hormonales ABA guiada por principios evolutivos (Armando Albert) y las posibilidades que ofrece la transferencia horizontal de genomas de plastidios para la mejora genética y biología sintética (Ralph Bock).

La segunda jornada estuvo centrada en la evolución del desarrollo vegetal y las nuevas estrategias de biotecnología de precisión. Edwige Moyroud presentó una visión integradora sobre la evolución de los patrones florales y su impacto en la adaptación de las plantas, mientras que Diego Orzáez mostró cómo los circuitos genéticos sintéticos y la bioluminiscencia permiten generar funciones completamente nuevas que trascienden las limitaciones impuestas por la evolución natural. Finalmente, Jake Harris expuso avances en la ingeniería de estados de cromatina capaces de conferir memoria inmunológica en Arabidopsis, y Caixia Gao cerró el programa con una conferencia sobre las últimas generaciones de herramientas de edición genómica de alta precisión y su aplicación al desarrollo de nuevos cultivos.
Además de las conferencias invitadas, el programa incluyó seis comunicaciones orales seleccionadas comentadas más arriba, y la presentación de pósteres protagonizadas por investigadores jóvenes, que pusieron de manifiesto el excelente nivel científico de la nueva generación de investigadores en biología vegetal. Las contribuciones abarcaron temas tan diversos como la ingeniería de receptores inmunitarios, nuevas aplicaciones de CRISPR, biología sintética microbiana, evolución del sistema SUMO y adaptación al estrés ambiental, reflejando la diversidad y el dinamismo actuales de la investigación en biotecnología vegetal.

Uno de los aspectos más destacados de esta cuarta edición fue la convergencia de disciplinas tradicionalmente separadas (biología evolutiva, biología sintética, genómica, fisiología vegetal y mejora de cultivos) alrededor de una idea común: la evolución no sólo explica cómo funcionan los sistemas biológicos, sino que proporciona un marco conceptual para diseñar tecnologías capaces de superar las limitaciones impuestas por la selección natural. Las discusiones científicas mantenidas durante las sesiones y los espacios de interacción entre investigadores consolidados y jóvenes auguran el establecimiento de nuevas colaboraciones internacionales en este ámbito emergente.
Desde el comité organizador queremos agradecer la participación de todos los ponentes invitados, los autores de comunicaciones orales y pósteres, los cerca de 70 asistentes, así como el apoyo de la SEBBM, la Fundación Carmen y Severo Ochoa, las entidades patrocinadoras y el personal del Jardín Botánico de Valencia, cuya colaboración hizo posible el éxito de esta cuarta edición de las Conferencias Severo Ochoa.