A más edad, más estereotipos: una alerta desde las aulas sobre las vocaciones científicas

El concurso «Dibuja una persona que se dedique a la ciencia y ponle un nombre», impulsado por el Grupo Mujer y Ciencia de la SEBBM, ha celebrado en este curso académico su quinta edición. Como novedad, el certamen ha incorporado la participación de alumnado de 2º de ESO, ampliando así el rango de edad desde los 6 años (1º de Educación Primaria) a los 14 años (2º ESO). En esta edición se han recibido un total de 1.613 dibujos procedentes de estudiantes de 1º, 2º, 5º y 6º de Educación Primaria, junto con los nuevos participantes de 2º de ESO, que han supuesto un 40% del total de dibujos presentados, indicando la buena acogida del concurso en los colegios e institutos de ESO.

Como en años anteriores, el análisis de los dibujos se ha realizado de forma ciega, evaluando tanto su calidad artística como su capacidad para representar la actividad científica. El concurso continúa consolidándose como una herramienta educativa, útil para divulgar la ciencia, y también analítica, ya que permite extraer conclusiones relevantes sobre cómo niños y niñas perciben a quienes se dedican a la ciencia. De este modo, se pueden explorar los estereotipos de género desde edades tempranas.

En estas cinco ediciones, se han recibido más de 7.200 dibujos procedentes de muy diversos puntos del país, desde grandes ciudades a pequeñas poblaciones alejadas de los centros de investigación. Los resultados globales siguen mostrando que, en general, el alumnado tiende a representarse a sí mismo en la profesión científica, lo que pone de manifiesto el impacto positivo de las iniciativas educativas orientadas a la visibilización de la ciencia en las aulas. Así, las niñas dibujan mayoritariamente a científicas (68%), mientras que los niños dibujan principalmente a científicos (73%) (Figura 1b). Sin embargo, al analizar los datos con mayor detalle, emergen tendencias preocupantes que se hacen especialmente evidentes al incorporar el nivel de secundaria. Al analizar la evolución por edades (Figura 1c), mientras que en los niños no se observa una tendencia clara, en el grupo de las niñas se detecta un cambio progresivo y consistente conforme cumplen años. A medida que avanzan de curso, las niñas representan cada vez con mayor frecuencia a científicos en lugar de científicas, y esta tendencia se dispara en 2º de ESO (Figura 1c). El salto de primaria a secundaria supone una intensificación del sesgo de género en ciencia. En otras palabras, con el paso a la adolescencia, las chicas disminuyen su identificación con la figura de la científica, ellas se sienten «menos capaces» de desempeñar la actividad investigadora.

Figura 1: Análisis de estereotipos de género en ciencia.
(a) Participación global de niños y niñas en las cinco ediciones del concurso. (b) Qué dibuja el grupo de los niños (izquierda) y de las niñas (derecha): a científicos, científicas, grupos o parejas mixtas. (c) Mismo análisis realizado en (b) por curso.

Estos datos apuntan claramente a la consolidación de estereotipos de género durante la transición de la infancia a la adolescencia. Mientras que en edades tempranas las niñas se imaginan mayoritariamente como científicas, esta identificación se debilita con el tiempo, coincidiendo con una etapa clave en la construcción de la identidad y de las expectativas profesionales. El hecho de que esta tendencia no se observe con la misma claridad en los niños refuerza la hipótesis de que las niñas se enfrentan a barreras simbólicas adicionales que afectan a su percepción de pertenencia al ámbito científico.

Desde el Grupo Mujer y Ciencia de la SEBBM queremos agradecer la implicación del profesorado, del alumnado y de todas las personas que hacen posible este proyecto. Iniciativas como ésta no solo acercan la ciencia a las aulas, sino que contribuyen a construir un imaginario más inclusivo, en el que niñas y niños puedan verse reflejados por igual como futuras personas científicas. En este sentido, pensamos que el premio, que consiste en la visita a laboratorios de nuestros socios y socias, puede aportar mucho al respecto. Porque, como nos recuerdan los propios dibujos, la ciencia no entiende de géneros, pero los estereotipos sí. Y es precisamente en la educación donde tenemos la oportunidad, y la responsabilidad, de cambiarlos.

Dibujo de la 5ª Edición del concurso del alumnado de 2º ESO (Jado Ikastetxea, Erandio, Bizkaia) con título «Ciencia=Igualdad» (dcha).