Mujer y Ciencia

Entrevista a Nuria López-Bigas

Su investigación se centra en la identificación de mutaciones y genes causantes del cáncer y en la comprensión de los procesos mutacionales que conducen a la acumulación de mutaciones en las células cancerosas.

Nuria Lopez-Bigas es Profesora de Investigación ICREA en el IRB Barcelona y profesora asociada de la Universidad Pompeu Fabra. Su investigación se centra en la identificación de mutaciones y genes causantes del cáncer y en la comprensión de los procesos mutacionales que conducen a la acumulación de mutaciones en las células cancerosas. Nuria Lopez-Bigas fue elegida miembro de la Organización Europea de Biología Molecular (EMBO) en 2016. Obtuvo una beca del European Research Council Consolidator Grant (ERC-consolidator) en 2015. Su trabajo ha sido reconocido con premios como el prestigioso Premio Banc de Sabadell a la Investigación en Biomedicina, el Premio Nacional de Cataluña al Joven Talento Investigador y el Career Development Award from the Human Frontiers Science Program Organization. Desde el año 2020 es miembro del consejo de la European Association of Cancer Research (EACR). Actualmente también es miembro del grupo Mujer y Ciencia de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular (SEBBM).

P.- Cuéntanos brevemente qué proyecto estáis haciendo en el laboratorio

R.- Estudiamos cómo ocurren las mutaciones somáticas en nuestros tejidos y cuáles de ellas causan cáncer. Para ello utilizamos técnicas de genómica computacional, analizamos el genoma de miles de tumores y buscamos patrones que nos permiten identificar los procesos mutacionales y los genes y mutaciones causantes del cáncer.

P.- ¿Por qué eres científica?

R.- Supongo que por una serie de decisiones que tomé a lo largo de mi formación, aunque podría haber tomado otras. Me costó mucho decidir que quería estudiar en la universidad, había muchas cosas que me interesaban, la historia, periodismo, sociología, medicina, filosofía, al final me decidí por la carrera de biología porque me encantó la asignatura en el último curso antes de la universidad. Y a partir de aquí poco a poco fuí viendo que la carrera científica me interesaba.

«A mí me gustaría un entorno científico diverso, donde cualquier persona con ideas pueda desarrollar su potencial.»

P.- ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

R.- Que siempre exploramos cosas nuevas. Que es un aprendizaje continuo. Los momentos que más me gustan son los que estamos con estudiantes de doctorado y postdocs del grupo pensando un nuevo proyecto, o un nuevo análisis o rompiendonos la cabeza sobre qué significan unos nuevos resultados que hemos obtenido.

P.- ¿Qué es lo que menos te gusta?

R.- Hay demasiados egos en nuestra profesión. Supongo que tal como está montado el sistema de evaluación y recompensas te lleva a esto, pero a veces es una barrera para avanzar más colaborativamente y conjuntamente.

P.- ¿Crees que ha sido complicado llegar a la situación profesional en la que te encuentras ahora?

R.- No ha sido fácil. Inicié un grupo con un contrato Ramón y Cajal y un solo estudiante en el 2006, con poca financiación. Siempre tenía un plan B por si debía dejar la ciencia. Pero poco a poco he ido consolidando mi carrera y me he hecho un hueco en el campo, ahora miro atrás y estoy muy orgullosa de lo que hemos logrado con todas las científicas y científicos de mi grupo.

P.- ¿Piensas que tu trayectoria profesional hubiera sido diferente si no hubieras sido mujer? ¿Por qué?

R.- Estoy segura de que sí. En algunos momentos ves claramente que alguna situación concreta no se hubiera dado o hubiera sido muy distinta si hubiera sido hombre.

P.- ¿Cuáles crees que son los principales retos para alcanzar la igualdad de las mujeres en la carrera científica?

R.- El “unconscious bias” y nuestro “síndrome del impostor”. Las dos cosas van bastante relacionadas y tienen que ver con la falta de referentes y de confianza en la mujer como líder. Es un tema sutil, difícil de que sea reconocido por todos, y difícil de solucionar. Pero hay iniciativas que creo que van en la buena dirección. De la misma forma que deberíamos trabajar para mitigar este “unconscious bias” hacia mujeres científicas, también lo deberíamos trabajar para otros perfiles que son minoría en el mundo científico, como son las personas trans o las personas de color. En general todos tenemos un estereotipo de lo que es un científico, y todo lo que no se adecue a esta imagen se ve, sin darnos cuenta, con recelo o menos válido, y esto incluye a mujeres y otros colectivos. A mí me gustaría un entorno científico diverso, donde cualquier persona con ideas pueda desarrollar su potencial, ahora mismo no es así, muchas personas con ideas y potencial pero que no encaja con el estereotipo no tiene las mismas oportunidades para desarrollar su carrera. Creo que esto es un reto importante para nuestra generación.

Otro reto es dar soporte a las mujeres científicas durante la maternidad. Normalmente coincide con un momento clave en la carrera, el momento de consolidar una plaza o iniciar y consolidar un grupo de investigación. Y por eso debemos dar un soporte especial en este momento. Cuando piensas en la carrera completa de una científica, la maternidad es un tiempo relativamente corto, pero si no tenemos los soportes adecuados muchas científicas brillantes no continúan la carrera en este punto. No puede ser que una científica tenga que decidir entre ser madre o tener una carrera científica, las dos cosas son perfectamente compatibles, y la única razón por la que en algunos casos no lo son es porque ha sido tradicionalmente una profesión dominada por hombres y el sistema no contempla adecuadamente gaps por maternidad.

«Otro reto es dar soporte a las mujeres científicas durante la maternidad. Normalmente coincide con un momento clave en la carrera, el momento de consolidar una plaza o iniciar y consolidar un grupo de investigación.»

P.- ¿Cómo crees que se puede promover la igualdad de oportunidades de las mujeres?

R.- Primero con medidas que den soporte a las científicas durante la maternidad. Por ejemplo, no penalizando el gap en producción científica durante la maternidad y flexibilizando las limitaciones de edad para las madres científicas para acceder a algunas fuentes de financiación, por ejemplo esto ya se contempla en el ERC-starting y consolidator. Por otro lado, facilitando que durante la época en que tenemos bebés o niños pequeños se nos cargue menos de tareas docentes o administrativas, y proteger más el tiempo para investigación. Hay muchas otras medidas que se pueden tomar, para hacer compatible la carrera científica con la maternidad, como por ejemplo tener salas de lactancia en los centros de investigación, tener una guardería en el centro o hacer acuerdos con guarderías cercanas para que se adecuen a ciertas necesidades de madres científicas, etc…

P.- Propón una mujer líder en el ámbito científico que destacarías como referente.

R.- Katalin Karikó, la investigadora húngara que durante años fue allanando el camino para las vacunas de ARN que ahora nos están salvando de peores consecuencias de la pandemia de covid-19. Leyendo entrevistas que ha dado recientemente me parece un modelo a seguir, una persona resiliente, convencida de la importancia de su trabajo aun cuando no tuvo los soportes y reconocimientos que merecía.