Mujer y Ciencia

Entrevista a Ana Cuenda

Licenciada y Doctora en Biología por la Universidad de Extremadura, realizó su formación posdoctoral en la Unidad de Fosforilación de Proteínas del MRC (MRC-PPU) en Dundee (Escocia), en el laboratorio del Dr. Philip Cohen.

En el 2007 se incorpora al CNB donde lidera un grupo centrado en explorar el papel de las vías de señalización de las p38MAPK en procesos inflamatorios, infecciosos y cáncer, y en la interconexión inflamación-cáncer.

P.- Cuéntanos brevemente qué proyecto estáis haciendo en el laboratorio.

R.- Investigamos cuáles son las moléculas y las vías de señalización que están implicadas en la respuesta inflamatoria. La inflamación es el primer mecanismo de defensa que tenemos, pero tiene que estar controlada. En nuestro laboratorio estudiamos cómo esa inflamación se descontrola, qué es lo que hace que deje de funcionar correctamente, por ejemplo, en la colitis ulcerosa y en el cáncer de colon que se produce después de estos procesos inflamatorios crónicos. Hemos descubierto que las quinasas del estrés p38 controlan la inflamación y que, si quitamos o inhibimos estas proteínas, podemos bajar la inflamación con efectos curativos. Estos hallazgos, de momento en modelos animales, abren la puerta a un fármaco futuro para tratar este tipo de cáncer de colon asociado a inflamación en pacientes humanos.

P.- ¿Por qué eres científica?

R.- Me gusta descubrir cosas. Me gusta saber cómo funcionan los seres multicelulares, pero sobre todo lo que realmente me motiva es entender los mecanismos moleculares y estructurales que en la célula acaban controlando el funcionamiento de todas las facetas de la vida.

«Lo que realmente me motiva es entender los mecanismos moleculares y
estructurales que en la célula acaban controlando el funcionamiento de todas
las facetas de la vida»

P.- ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

R.- Me gustan muchas cosas de mi profesión. Me gusta el día a día del laboratorio, las reuniones con los miembros de mi grupo para ver y analizar los resultados de los días anteriores, las discusiones de los datos y llegar a conclusiones, que son la base para diseñar y plantear los siguientes experimentos. Me gusta leer y discutir los últimos trabajos publicados por otros grupos. Me ilusiona hacer el experimento “clave” que va a demostrar alguna hipótesis y también la alegría que da hacer cualquier descubrimiento, por pequeño que sea. Me produce mucha satisfacción comprobar cómo mis estudiantes crecen como científicas o científicos.

P.- ¿Qué es lo que menos te gusta?

R.- Gestionar la interminable, muchas veces absurda, burocracia y fiscalización que va implícita en cualquier actividad relacionada con la ciencia en España. La cantidad de burocracia que tenemos que manejar cada día, nos quita tiempo para leer, investigar y en definitiva ser más creativos. Otros problemas son la falta de estabilidad en el trabajo, la falta de financiación o la falta de respeto que a veces nuestros gestores tienen por nuestra profesión y nuestro trabajo… es frustrante.

Ahora mismo mi mayor preocupación es la financiación. Asegurarme una financiación continuada para el grupo, que ésta sea suficiente para poder mantener el personal del laboratorio y, además, desarrollar proyectos más arriesgados e innovadores que nos mantengan internacionalmente competitivos. Me preocupa no tener tiempo para hacer bien todo el trabajo y las actividades que estoy desarrollando y compaginarlo con mi vida personal y familiar.

P.- ¿Crees que ha sido complicado llegar a la situación profesional en la que te encuentras ahora?

R.-Ha habido momentos difíciles, algunos años han sido complicados, pero supongo que como en otros trabajos. Aunque nada que no se pueda resolver y conseguir con mucho trabajo, constancia, perseverancia y un poco de suerte.

P.- ¿Piensas que tu trayectoria profesional hubiera sido diferente si no hubieras sido mujer? ¿Por qué?

R.- Supongo que sí, que hubiera sido más fácil si hubiera sido un hombre. Las mujeres estamos en desventaja para llegar a puestos de responsabilidad, esto no es exclusivo de la carrera científica, ya que todavía existen muchos sesgos de género sobre las capacidades de las mujeres. De todas formas, esto nunca me ha parado o condicionado para hacer o trabajar en lo que yo quería. El ser mujer me ha hecho más fuerte en muchos aspectos profesionales y para luchar por lo que creo que es lo justo.

P.- ¿Cuáles crees que son los principales retos para alcanzar la igualdad de las mujeres en la carrera científica?

R.- A pesar de que en los últimos años se han tomado muchas medidas para alcanzar la igualdad, a la hora de la verdad, esto no se ha traducido en una mejora sustancial de la mujer en nuestra profesión, sobre todo en las etapas más avanzadas de la carrera investigadora y en los puestos de responsabilidad. Lamentablemente todavía siguen siendo necesarias muchas más acciones para que la carrera investigadora se iguale entre hombres y mujeres y que el “techo de cristal” desaparezca… A las mujeres nos falta mucho camino por recorrer.

Definitivamente uno de los mayores problemas a los que nos enfrentamos las mujeres es la conciliación familiar. Por tradición, las mujeres somos las que llevamos más el peso de la casa, del cuidado de los hijos, de las personas dependientes… El mundo de la ciencia es muy competitivo y para la mayoría de las investigadoras la maternidad supone un parón en su carrera que es difícil de superar. Sólo conseguiremos la igualdad en una sociedad que entienda que la conciliación es una necesidad, y sólo llegaremos a eso desde la educación en los colegios, los institutos y universidades. La implicación en todo ello de los hombres es muy importante.

«Definitivamente uno de los mayores problemas a los que nos enfrentamos las
mujeres es la conciliación familiar»

P.- ¿Cómo crees que se puede promover la igualdad de oportunidades de las mujeres?

R.- La educación de las niñas y niños en la igualdad es fundamental. Para promover la igualdad de oportunidades de las mujeres hay que empezar en el colegio, antes de que los estereotipos de género se instalen en la personalidad de los niños y niñas. Es importante que las chicas, y también los chicos, tengan referentes femeninos reales, de proximidad, mujeres iguales que ellas, que ahora están haciendo el doctorado, investigando en un laboratorio o dirigiendo un grupo de investigación. El ejemplo de mujeres profesionales brillantes, interesantes, dinámicas e innovadoras, hace que las chicas se imaginen a ellas mismas haciendo lo mismo y ayuda a explotar todo su potencial sin ponerse límites y a los chicos asumir de forma natural que las mujeres pueden tener puestos de responsabilidad y que ellos pueden tomar la
responsabilidad del cuidado de sus hijos.

P.- Propón una mujer líder en el ámbito científico que destacarías como referente.

R.- Yo admiro muchas mujeres que llegaron a ser grandes científicas, pero mis favoritas son mis referentes de proximidad Mónica de la Fuente, Ana Mata, Susana Alemany, Tricia Cohen o Doreen Cantrell. Ellas han sido mi ejemplo en muchos momentos de mi carrera.