Archivo histórico

Eladio Viñuela Díaz

Ibahernando, Cáceres (España), 1937
- Madrid (España), 1999
Eladio Viñuela Díaz (1937-1999) fue uno de los grandes pioneros de la biología molecular en España. Descubridor de la glucoquinasa hepática, colaborador cercano de Severo Ochoa y cofundador del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, su trabajo revolucionó la investigación en genética y virología. Contribuyó a desentrañar los mecanismos de replicación viral y lideró avances decisivos contra la peste porcina africana. Su legado científico sigue vivo en las instituciones que ayudó a crear y en las generaciones de investigadores que formó. 

Eladio Viñuela Díaz: pionero de la biología molecular en España

Eladio Viñuela Díaz nació el 15 de febrero de 1937 en Ibahernando (Cáceres) y pasó parte de su infancia y adolescencia en Don Benito, Badajoz. Inició sus estudios universitarios en Ciencias Biológicas y más tarde cambió a Ciencias Químicas, en la Universidad Complutense de Madrid, compartiendo clases con Margarita Salas. Ese fue el comienzo de una vida juntos. Posteriormente realizó su tesis doctoral sobre la fosfofructoquinasa de levaduras, bajo la dirección de Alberto Sols, en el Centro de Investigaciones Biológicas (CIB) del CSIC (que actualmente se denomina CIB Margarita Salas), demostrando sus propiedades alostéricas. Allí, Eladio Viñuela tuvo como reto el encontrar una enzima en el hígado que regulara la homeostasis de glucosa, e identificó una enzima para la fosforilación de la glucosa, a la que llamó glucoquinasa (1). Estos hallazgos aportaron un nuevo entendimiento sobre la regulación metabólica y marcaron el inicio de una carrera brillante que continuó en los Estados Unidos. 

Después de finalizar la tesis Eladio Viñuela se casó con Margarita Salas y ambos cruzaron el Atlántico en 1964 para trabajar en la Universidad de Nueva York, en el laboratorio del premio Nobel Severo Ochoa. Durante su estancia postdoctoral investigó los mecanismos de la replicación y traducción del ARN del fago MS2, realizando importantes contribuciones para dilucidar los mecanismos que permiten a los virus multiplicarse y sobrevivir. Entre ellas destaca la identificación de formilmetionina como aminoácido iniciador en procariotas (2). Durante esa etapa desarrolló la técnica de electroforesis en geles de poliacrilamida en presencia de dodecil sulfato sódico, que supuso un avance muy importante para la determinación del peso molecular de las proteínas. Este trabajo se publicó en un artículo que figura entre los más citados de todos los tiempos (3). 

En 1967, a pesar de tener todas las facilidades para desempeñar su trabajo en Estados Unidos, Eladio y Margarita regresaron a España, con el propósito de desarrollar la biología molecular en su país, en el que prácticamente no existía. Tras realizar un curso sobre virus bacterianos en Cold Spring Harbour impartido por Max Delbruck, decidieron utilizar el pequeño fago ϕ29 como sistema modelo para estudiar los mecanismos de control de la expresión genética y morfogénesis. Consiguieron financiación americana de la Jane Coffin Childs Memorial Fund for Medical Research para montar un pequeño laboratorio, dirigido por Eladio, que pronto fue creciendo en personal e infraestructuras y en el que se formaron grandes científicos (4). 

Eladio Viñuela y Ana Mª Mata, Valdemorillo (Madrid), 1992

En 1970, Eladio inició un nuevo tema de trabajo, el virus de la peste porcina africana (VPPA), dejando la investigación de ϕ29 a Margarita Salas. Eladio Viñuela era extremeño y sintió especial interés por estudiar este virus a nivel molecular, debido a los estragos que estaba causando en Extremadura, un serio problema de salud animal que nos afectó desde la década de los 60 hasta su erradicación en 1995. El grupo de investigación liderado por Eladio Viñuela ha realizado contribuciones decisivas al estudio del VPPA. Entre ellas, la purificación y caracterización del virión (5) que sentó las bases metodológicas para investigaciones posteriores sobre mecanismos de entrada, adhesión y organización genómica. Asimismo, demostró que la internalización del VPPA en células Vero ocurre mediante endocitosis mediada por receptor (6), identificándose receptores específicos implicados en este proceso y proteínas estructurales. De manera significativa, este grupo llevó a cabo el análisis exhaustivo del genoma completo del VPPA, en el aislado virulento BA71V (7), lo que constituyó un hito fundamental para la comprensión de su biología molecular, proporcionando un marco genómico para estudios de virulencia, persistencia y evasión inmune, que han sido cruciales para el control y la erradicación de la PPA, especialmente en Extremadura. 

Por otra parte, su espíritu emprendedor y su visión de futuro lo llevó, a comienzos de los años 70, a fundar el Departamento de Virología y Genética Molecular en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), del que fue director y donde impartía clases de Virología, Genética Molecular, Técnicas Instrumentales en Biología y Química Física para biólogos. Fue Profesor de Investigación del CSIC y uno de los creadores del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, centro mixto entre la UAM y el CSIC, en 1975, donde dirigió los estudios sobre el virus de la peste porcina africana.

Eladio Viñuela fue miembro activo de la SEBBM y, a lo largo de su trayectoria profesional, la relevancia y el impacto de su trabajo han sido ampliamente reconocidos en el ámbito científico, recibiendo numerosos premios, entre los que destacan el Premio Leonardo Torres Quevedo del CSIC (1964) por el descubrimiento de la glucoquinasa, el Premio Severo Ochoa de la Fundación Ferrer para la Investigación (1988), el Premio de Investigación en Microbiología e Inmunología «Santos Ovejero» (1989) y el Premio Internacional UNESCO «Carlos J. Finlay» de Microbiología (1991). 

Placa del Edificio «Eladio Viñuela» de laboratorios, Facultad de Ciencias, Universidad de Extremadura (campus de Badajoz). Inaugurado el 15 de noviembre de 2000.

Por encima de los galardones obtenidos, Eladio dejó un legado científico y humano que se manifiesta en la formación de generaciones de científicos y en la consolidación de una infraestructura científica que fortaleció el progreso del conocimiento. Su contribución constituye un pilar fundamental para el desarrollo de la investigación.

Eladio Viñuela falleció en Madrid el 9 de marzo de 1999, dejando tras de sí una huella imborrable en la ciencia española. Su vida fue un ejemplo de pasión por el conocimiento, rigor científico y compromiso con el progreso, contribuyendo de manera decisiva al avance de la biología molecular y la virología. Diversos centros de investigación e instituciones han rendido homenaje a su contribución, otorgando su nombre a instalaciones, programas y unidades especializadas, como muestra del impacto que su labor ha dejado en la comunidad científica y en la sociedad. En 1999 se le concedió la medalla de Extremadura, a título póstumo, y en el año 2000 se inauguró un edificio de laboratorios de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Extremadura (ubicada en el campus de Badajoz) con el nombre «Eladio Viñuela». Desde ese mismo año, La Universidad Internacional Menéndez Pelayo organiza anualmente la Escuela de Biología Molecular Eladio Viñuela, instituida en su honor. Y, a partir de 2022, la Escuela incorporó también el nombre de Margarita Salas, reconociendo la trayectoria científica de ambos. Recientemente, la SEBBM les rindió un emotivo homenaje durante su 47º Congreso, celebrado en Cáceres en septiembre de 2025. 

REFERENCIAS

  1. Viñuela, E., Salas, M., & Sols, A. (1963). Glucokinase and hexokinase in liver in relation to glycogen synthesis. The Journal of Biological Chemistry, 238, 1175–1177.
  2. Viñuela, E., Salas, M., & Ochoa, S. (1967). Translation of the genetic message, iii. Formylmethionine as initiator of proteins programed by polycistronic messenger RNA. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America57(3), 729–734. https://doi.org/10.1073/pnas.57.3.729.
  3. Shapiro, A. L., Viñuela, E., & Maizel, J. V. Jr. (1967). Molecular weight estimation of polypeptide chains by electrophoresis in SDS-polyacrylamide gels. Biochemical and Biophysical Research Communications, 28(5), 815–820. https://doi.org/10.1016/0006-291X(67)90391-9.
  4. Salas, M. (2003). Juntos en un reto en común. En J. Ávila, M. Perucho, & C. López-Otín (Eds.), El fago phi29 y los orígenes de la biología molecular en España (pp. 29–32). CSIC.
  5. Carrascosa, A. L., del Val, M., Santarén, J. F., & Viñuela, E. (1985). Purification and properties of African swine fever virus. Journal of Virology, 54(2), 337–344. https://doi.org/10.1128/JVI.54.2.337-344.1985.
  6. Alcamí, A., Carrascosa, A. L., & Viñuela, E. (1989). Saturable binding sites mediate the entry of African swine fever virus into Vero cells. Virology, 168(2), 393–398. https://doi.org/10.1016/0042-6822(89)90291-4.
  7. Yáñez, R. J., Rodríguez, J. M., Nogal, M. L., Yuste, L., Enríquez, C., Rodríguez, J. F., & Viñuela, E. (1995). Analysis of the complete nucleotide sequence of African swine fever virus. Virology, 208(1), 249–278. https://doi.org/10.1006/viro.1995.1149.