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Entrevista a José Manuel Bautista

P.- ¿Cuándo surgió su vocación científica?

R-.Surgió tempranamente de la curiosidad de cómo funcionaban las cosas que encontraba en mi entorno, bien fueran orgánicas o mecánicas, desde un árbol a un animal o a un transistor. El íntimo contacto que tuve de niño con la naturaleza, la agricultura y la ganadería durante los larguísimos veranos que pasaba en el campo hizo el resto. El científico busca dar respuesta a aquello que desconoce y esa búsqueda se convierte en una aventura intelectual fascinante que además produce una sensación de libertad que no he conocido de ninguna otra forma. 

P.- ¿Recibió de joven algún consejo al cual siga siendo fiel? 

R-.Sigo siendo fiel a muchos de los consejos de un viejo libro que me regaló mi madre al cumplir 20 años sabiendo de mi vocación. Han pasado más de 100 años desde que se escribió, pero de «Los tónicos de la voluntad», de Santiago Ramón y Cajal, me asombra todavía comprobar que a pesar de que está escrito en una prosa que ahora resulta anticuada, su contenido y observaciones siguen siendo plenamente vigentes. Así sigue siendo muy grato hojearle por cualquier capítulo para descubrir, por ejemplo, que: «…la investigación es fiebre, apenas un nuevo método se esboza, numerosos sabios se aprovechan de él, aplicándolo casi simultáneamente a los mismos temas y mermando la gloria del iniciador, que carece de la holgura y tiempo necesarios para recoger todo el fruto de su laboriosidad y buena estrella».

P.- ¿Podría resumirnos brevemente su trayectoria profesional?

R-.Mi trayectoria pasa por 4 etapas. La primera es la del asombro y la admiración por la investigación en un modesto laboratorio de Bioquímica. Este periodo corresponde a mi formación doctoral y es cuando adquiero familiaridad con la tecnología bioquímica y paciencia para obtener resultados experimentales laboriosos. La segunda es mi formación posdoctoral en el extranjero donde aprendo que la mejor inversión es la reflexión para responder a cuestiones complejas y recibo un gran estímulo intelectual del entorno. Es entonces cuando comprendo lo importante que es el trabajo en grupo. La tercera etapa es la iniciación de un laboratorio en España donde debo suministrar ideas y medios para realizarlas y me desespero por el tiempo que dejo de dedicar a la investigación y a cambio lo dedico al mantenimiento del laboratorio. La cuarta, en la que estoy ahora, es la etapa de maduración científica y es cuando comprendo que el aprendizaje anterior de casi 20 años se debe poner al servicio de cuestiones que considero más relevantes para la sociedad y que suponen un reto intelectual mayor. En este último periodo ha sido también fundamental la participación de otros miembros estables del grupo que comparten esta idea y sin cuya colaboración no hubiese sido posible estar embarcado en esta etapa. 

P.- ¿La repetiría en su totalidad?

R-.Creo que cada etapa ha dado continuidad a la siguiente de una forma natural. Seguramente son etapas casi obligadas en toda carrera científica y todas han aportado experiencias que se han acumulado favorablemente. Desde la perspectiva de hoy creo que acortaría la tercera etapa para pasar cuanto antes a la que estoy ahora pues es mucho más gratificante. 

P.- ¿Qué consejo daría a los que ahora inician su carrera científica?

R-.Que traten de identificar de una forma temprana aquellas cosas que distraen de la investigación y las aparten de su camino. Además existen muchas tentaciones para dejar de realizar un experimento, pero si se desea seguir una carrera científica no debe existir ninguna justificación para no hacerlo. Un experimento que pueda responder a una cuestión relevante debe hacerse por cualquier medio que esté a nuestro alcance sin importar si en nuestro laboratorio tenemos o no la tecnología para realizarlo. La ciencia es una actividad intelectualmente cooperativa y debemos recurrir a colegas cuando nuestra capacidad no llegue a donde deseamos acercarnos.

P.- ¿Podría describirnos brevemente en qué consiste su línea de investigación actual y cuál es su trascendencia?

R-.Nuestra línea de investigación persigue desentrañar algunos de los mecanismos moleculares que protegen y mejoran la respuesta inmune frente a la malaria. Para ello utilizamos modelos animales y análisis globales y buscamos que los resultados tengan un potencial realista de trasladarse al tratamiento de la malaria humana. El poder ensayar en modelos animales tratamientos novedosos diferentes de los utilizados hasta ahora nos hace abrigar la esperanza de que las investigaciones que hacemos puedan tener en el futuro una cierta trascendencia en el desarrollo de nuevas terapias antimaláricas.