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Entrevista a Jorge Bernardo Schvartzman Blinder

P.- ¿Cuándo surgió su vocación científica? ¿Le influyó alguien de forma especial?

R.- No creo en las vocaciones. A lo largo de la vida se van tomando decisiones que paso a paso van marcando y condicionando nuestro futuro. En mi caso, nada más terminar de cursar Genética y Bioquímica en la universidad, me dieron la oportunidad de ser Ayudante de Prácticas de Genética, lo que me llevó a interesarme cada vez más por la investigación científica. Son muchas las personas que me aconsejaron e influyeron a lo largo de mi carrera. Me gustaría destacar a los que fueron mis mentores: Ricardo Moreno Azorero, José Luis Díez, Jack Van’t Hof y Carl Schildkraut.

P.- ¿Podría resumirnos brevemente su trayectoria profesional? ¿La repetiría en su totalidad?

R.- Estudié ingeniería agronómica en la Universidad Nacional de Asunción del Paraguay. Hice el doctorado en genética en la Universidad Politécnica de Madrid y dos estancias postdoctorales en el Brookhaven National Laboratory y en el Albert Einstein College of Medicine de New York, Estados Unidos. Obtuve una plaza de Colaborador Científico (equivalente a Científico Titular) del CSIC por concurso-oposición en 1985 y desde 1990 dirijo el grupo «Biología Molecular de los cromosomas» en el Centro de Investigaciones Biológicas de Madrid. He trabajado en citogenética estudiando los mecanismos de formación de intercambios entre cromátidas hermanas durante la replicación de DNA portador de lesiones. Este trabajo me llevó a especializarme en biología molecular de la replicación y más concretamente en la maduración de las cadenas de DNA naciente. Finalmente, el interés por mapear orígenes de replicación me condujo hacia una nueva línea de investigación: la topología del DNA, las topoisomerasas y sus inhibidores. Estoy satisfecho con las decisiones que he ido tomando a lo largo de mi vida. 

P.- ¿Cuáles son desde su punto de vista las características que definen a un buen investigador?

R.- Curiosidad, interés, dedicación, tenacidad y disposición para descubrir lo que no se sabe, vencer poco a poco a la ignorancia.

P.- ¿Podría describirnos brevemente en qué consiste su línea de investigación actual y cuál es su trascendencia?

R.- Nos interesa conocer cómo cambia la topología del DNA durante la replicación. Utilizamos la genética clásica, el peinado molecular («DNA combing»), la electroforesis bidimensional en geles de agarosa de alta resolución, la microscopía de fuerza atómica (AFM) y la simulación matemática de Metropolis Monte Carlo para analizar el superenrollamiento, el encadenamiento y el anudamiento de las moléculas de DNA a medida que avanza la replicación en dominios topológicos cerrados. El objetivo es descubrir cómo reconocen las topoisomerasas la quiralidad de los cruces para comprender cómo actúan los inhibidores y los llamados venenos de topoisomerasas empleados tanto como antibióticos como en la quimioterapia del cáncer.

P.- ¿Cómo ve el futuro de este área científica?

R.- Creo que el estudio de la topología del DNA está viviendo un segundo período dorado. El primero transcurrió entre los años 60 y 80 del siglo pasado y alcanzó su clímax con el descubrimiento de las topoisomerasas. Ahora estamos comenzando a conocer cómo actúan, lo que nos permitirá mejorar considerablemente su utilización e inhibición.

P.- ¿Cuál es su opinión sobre cómo está articulada la carrera científica en España? ¿Qué camino queda por recorrer en ciencia e innovación en nuestro país?

R.- Creo que la carrera científica en España es muy poco flexible y está sujeta a un exceso de trabas burocráticas. La política científica depende del gobierno de turno por lo que tiende al cortoplacismo. La investigación básica está siendo severamente castigada y el daño causado por los recortes en financiación tardará décadas en repararse. La innovación no llegará por decreto. Es urgente que la dotación asignada a la investigación en los presupuestos del estado sea pactada por una comisión parlamentaria multipartidista que minimice la incertidumbre que vivimos los estudiantes y los que nos dedicamos a la investigación científica.