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Entrevista a Cristina Rondinone

P.- ¿Cuándo surgió su vocación científica? ¿Le influyó alguien de forma especial?

R.- Mi vocación científica surgió muy temprano en mi infancia. Mi padre era pediatra neonatólogo y desde niña visité los hospitales y vi de cerca la necesidad de curar enfermedades. Mi padre influyó de una forma especial, ya que continuamente hablábamos de distintos aspectos de la medicina. Recuerdo que al acabar la Secundaria, al tener que decidir sobre mis estudios universitarios, tuve bien claro que quería seguir la carrera científica, ya que estaba decidida a descubrir nuevas cosas y tenía muchas preguntas por contestar. 

P.- ¿Recibió de joven algún consejo al cual siga siendo fiel?

R.- Uno de los consejos de mis «maestros en Argentina y USA» fue siempre seguir adelante y sobrellevar los problemas. Científicamente siempre recuerdo dos consejos: para ser buen científico y empezar una investigación tiene que haber una pregunta, y lo más importante de un experimento es tener buenos controles.

P.- ¿Podría resumirnos brevemente su trayectoria profesional?

R.- Inicié mis estudios en la Universidad de Buenos Aires, donde me doctoré en Ciencias Biológicas. Ya antes de tener mi título tenía ofertas para un trabajo como posdoctoral en los National Institutes of Health, USA. Allí estuve dedicada al estudio de los adipocitos, la lipolisis y la señalización mediada por insulina. Comencé una colaboración con un grupo sueco y, al acabar mi postdoc, me hice cargo de un grupo de investigación en el Lundberg Laboratory (Universidad de Gothenburg, Suecia) para estudiar la señalización de la insulina en individuos sanos y pacientes diabéticos. Este trabajo me permitió obtener el título de «Docent» (Profesor Asociado) del Departamento de Medicina Interna. Poco después decidí irme a la industria, ya que para mí era importante no sólo hacer Buena ciencia sino también tratar de curar algunas de las enfermedades metabólicas/cardiovasculares que son epidemia en este momento. Por eso me trasladé a USA y comencé a trabajar en Abbott, llegando a ser miembro de la Volwiler Society, y cabeza del grupo de enfermedades metabólicas. De allí, me trasladé a Roche, primero como Directora, y luego como Senior Director y Head de las enfermedades cardiovasculares y metabólicas en USA, responsable de encontrar nuevas dianas terapéuticas y fomentar el uso de nuevas drogas en el tratamiento clínico de estas enfermedades. Hoy en día trabajo en MedImmune, como Vicepresidenta y Jefe del Departamento de Enfermedades Cardiovasculares y Metabólicas. MedImmune es la filial responsable de desarrollar tratamientos biológicos (anticuerpos, péptidos y proteínas), de AstraZeneca.  

P.- ¿La repetiría en su totalidad?

R.- Sí, sin duda. Tuve el privilegio de conocer y trabajar con científicos de primer nivel, y que se convirtieron en amigos entrañables. Aunque tuve que cambiar de trabajo muchas veces, eso impulsó mi carrera y aproveché cada momento para aprender y seguir adelante. 

P.- ¿Cuáles son desde su punto de vista las características que definen a un buen investigador? ¿Qué consejo daría a los que ahora inician su carrera científica?

R.- Las características que definen a un buen investigador son: ser curioso, seguir siempre adelante y no desanimarse. Para los que empiezan les diría que no tengan miedo de dejar su país, si la investigación así lo requiere, y elijan muy bien el lugar para iniciar los estudios doctorales y posdoctorales. Las primeras etapas de la carrera son fundamentales para el resto de la vida como científico.

P.- ¿Podría describirnos brevemente en qué consiste su línea de investigción actual y cuál es su trascendencia? ¿Cómo ve el futuro de este área científica?

R.- En este momento, junto con mis colaboradores, estamos tratando de encontrar nuevas dianas terapéuticas para controlar la epidemia de las enfermedades metabólicas y cardiovasculares. En ese aspecto, estamos estudiando la resistencia a la insulina en los distintos tejidos, los factores y mecanismos que inducen la replicación y/o protección de las células Beta en el páncreas, y las causas y factores que influyen en el desarrollo de la aterosclerosis y las enfermedades cardiovasculares.