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Entrevista a Jerónimo Bravo Sicilia

P.- ¿Podría describirnos brevemente en qué consiste su línea de investigación actua y cuál es su trascendencia? ¿Cómo ve el futuro de este área científica?

R.- Nos hemos dedicado a la investigación en el área de la Biología Estructural y concretamente en el campo de la cristalografía de rayos X. Consiste, a grandes rasgos, en la caracterización a nivel atómico de la estructura tridimensional de las macromoléculas, principalmente proteínas y los complejos que puedan formar. Es un área muy destacada para la comprensión de los procesos celulares a nivel molecular puesto que permite visualizar las moléculas y sus modos de actuación. También tiene relevancia en el diseño racional de fármacos.

Este área está muy vinculada a los avances tecnológicos y el futuro va a depender mucho de cómo se desarrollen los mismos. El campo está evolucionando hacia el estudio de formaciones moleculares cada vez mayores y resolución de la estructura de proteínas de membrana. También se están incrementando las interacciones con disciplinas relacionadas como la microscopía electrónica o la tomografía. Desde el punto de vista técnico se esperan en los próximos años grandes avances con el desarrollo del láser de rayos-X.

P.- ¿Cuáles son desde su punto de vista las características que definen a un buen investigador?

R.- Seguramente la definición de un buen investigador puede variar según el país donde se ejerza y el momento histórico, pero si nos ceñimos a lo que podría entenderse como un buen científico destacaría la curiosidad, la imaginación, la perseverancia, el entusiasmo, el dominio del lenguaje, la pasión y el espíritu crítico, sobre todo consigo mismo.

P.- ¿Qué consejo daría a los que ahora inician su carrera científica?

R.- No soy muy dado a dar consejos porque cada persona es un mundo, y más con los tiempos que corren, pero si alguien quiere realmente dedicarse a la investigación que lo haga enteramente y de forma decidida. Y sobre todo que no desvíe su atención al empezar a encontrar las podredumbres inherentes a cualquier actividad humana. Conviene no olvidar los motivos que nos llevaron al pistoletazo de salida. También les recomendaría que traten siempre de ajustar sus ambiciones a sus propias capacidades, los desequilibrios en cualquiera de las dos direcciones son poco recomendables.

P.- ¿Cuál es su opinión sobre cómo está articulada la carrera científica en España? ¿Qué camino queda por recorrer en Ciencia e Innovación en nuestro país?

R.- En este tema tengo sensaciones contrapuestas. Lo primero que me viene a la mente es responder que si existe algún tipo de articulación de la carrera científica en nuestro país, está bastante escondida. Por otro lado es innegable que en los últimos 25-30 años se han producido avances claros en todos los sentidos. Sin embargo creo que existen numerosas lagunas todavía por resolver, precisamente en la creación de una verdadera carrera científica definida en todas sus etapas y el establecimiento de alternativas amplias a la vinculación funcionarial. También es mejorable la implicación de la industria en la ciencia y la innovación y sus interacciones con la universidad y la voluntad política de realizar una apuesta de futuro seria e independiente de periodos electorales.

Recuerdo que una vez le pregunté a Severo Ochoa algo parecido, sobre qué opinaba de la política científica en España. Me contestó sin titubear que no debería existir nada a lo que se pueda llamar política científica. Se refería a que el científico necesita únicamente medios y un entorno adecuado. Para el con esos ingredientes y el propio talento llegan los resultados.