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De pájaros y flores

La primavera, con sus característicos vaivenes climáticos, me ha alterado un poco la sangre, y he decidido buscar durante unos días la paz y el sosiego del campo. Permítanme que comparta con ustedes algunas de mis rústicas observaciones.

 

 

  • Félix M. Goñi

  • Presidente SEBBM

PÁJAROS

La ornitología es ciencia que requiere mucho estudio y reflexión. En otro tiempo el famoso bedel Don Secundino Gallego ganó un concurso televisivo contestando preguntas imposibles sobre pájaros, y hubo voces que para él pidieron una cátedra universitaria. Sin llegar a su nivel de erudición, aporto aquí algunos modestos apuntes del natural.

 

Los pergoleros pertenecen a la familia Ptilonorhyncidae. Se distribuyen en la zona de Australia y Papua Nueva Guinea. Los machos pergoleros levantan cada año una estructura a base de ramitas, la “pérgola”. Adornan la construcción con todo tipo de objetos, normalmente de aspecto llamativo, y a menudo robados de las pérgolas vecinas. Pueden ser visualmente impactantes. Las hembras inspeccionan las pérgolas y después seleccionan al macho. Varias hembras suelen escoger a un mismo macho para aparearse.

 

La reinita estriada (Setophaga striata) (14 cm y 12 g) migra de Norteamérica al Norte de Sudamérica a pasar el invierno. Durante los días previos a la migración duplica la ingesta de alimento. Una vez emprende el vuelo, su digestivo se atrofia. Vuela ininterrumpidamente durante 90 h y recorre unos 3000 km. Al llegar ha de esperar uno o dos días hasta que recupera el digestivo y puede volver a alimentarse. El viaje de vuelta no es tan heroico: se desplaza poco a poco a lo largo de Norteamérica, alimentándose de los insectos que empiezan a proliferar conforme avanza la primavera hacia el Norte.

 

El albatros Laysan (Phoebastria immutabilis) (80 cm de longitud y 2 m de envergadura) vive en las Islas Hawai. En la colonia de la Isla de Oahu el 30% de las parejas está formado por hembras, probablemente porque en la colonia hay más hembras (60%) que machos (40%). Una de la hembras pone un huevo que será el que incuben y si la otra hembra pone otro, no se incuba, se abandona. Las albatros hembra que ponen el huevo han sido fecundadas por machos que, a su vez, tienen otra pareja reproductiva.

 

FLORES

El mundo de las plantas es, si cabe, más complejo que el de las aves, y si no llega a ser porque a Linneo (que debía tener un problemilla) se le ocurrió mirar sus partes a las plantas, aún seguiríamos dando palos de ciego para su clasificación. Gracias a él podemos distinguir, por ejemplo:

 

El aro (Arum maculatum) es una planta perenne, herbácea y rizomatosa de 25-40 cm. Las flores son bastante características, se asemejan a un racimo pequeño de 1 cm aproximadamente, y se encuentran en un espádice pardo-rojizo, rodeado de una espata blanca. Tiene muchas propiedades medicinales, en infusión o cataplasmas puede emplearse en catarros, como expectorante; e incluso los rizomas para los callos. Debido a una modificación de la fosforilación oxidativa en las mitocondrias de esta planta, por la cual una gran parte de la energía se disipa en forma de calor, el espádice se puede calentar hasta 35º C por encima de la temperatura ambiente, lo que permite a la planta atraer a insectos varios para la polinización.

 

La planta carnívora más grande del mundo es la llamada planta insectívora de Borneo (Nepenthes rajah), y el ejemplar más grande encontrado medía 41 cm de alto. Pero la más rápida es la venus atrapamoscas (Dionaea muscipula), que cierra sus hojas en forma de concha en una décima de segundo desde el momento de la estimulación, que suele tener lugar cuando un insecto se desliza hacia el interior de la trampa.

 

Carapichea ipecacuanha, conocida como ipecacuana, es una planta de la familia de las rubiáceas cuya raíz se utiliza para hacer jarabe de ipecacuana, un emético muy efectivo. Crece en la selva amazónica. Su nombre vulgar viene del tupí i-pe-kaaguéne, que significa “planta del borde del camino que te hace sentir enfermo”. Carapichea ipecacuanha es una especie herbácea o subarbustiva rizomatosa que puede alcanzar los 0,5 metros de altura y que ramifica en ejes levemente pubescentes a glabros. La parte de la ipecacuana usada en medicina es la raíz.

 

CODA

Ha llegado la hora de descargar mi conciencia. Les he mentido. Lejos de querer hablarles de la vida campestre, lo que yo pretendía era hablarles de la mirífica convocatoria “Beatriz Galindo”, destinada a renovar la savia de las amustiadas universidades españolas. Les iba a comentar cómo, para la “atracción del talento investigador que ha realizado parte de su carrera profesional en el extranjero” se ha diseñado un baremo en el que la experiencia investigadora del futuro profesor… ¡no se valora!, les iba a señalar que, en el mismo baremo, una cuarta parte de los puntos se la lleva un concepto etéreo como “el proceso a seguir por la universidad para la integración del docente y/o investigador dentro del personal docente e investigador de la universidad”. Les iba a hablar de cosas así, que no son de provecho alguno para la juventud estudiosa y pueden, incluso, resultar nocivas para alguna digestión bienintencionada. O sea que, finalmente, he decidido hablarles… de pájaros y flores. Pues, eso.

 

Agradezco al Prof. J.I. Pérez Iglesias sus informaciones ornitológicas.

 

 


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