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Adiós y elogio de Domingo Barettino (1959-2013)

Hace unas semanas, inesperadamente, ha fallecido con 54 años Domingo Barettino, profesor de investigación del CSIC en el Instituto de Biomedicina de Valencia (IBV), donde había desarrollado toda su vida de científico independiente. Ramón Serrano y Vicente Rubio evocan en este doble obituario su figura y labor científica.

  • Vicente Rubio

  • Profesor de Investigación del CSIC Instituto de Biomedicina de Valencia

E

l viernes 6 de diciembre de 2013 falleció en Godella (Valencia), a los 54 años de edad, Domingo Barettino Fraile, investigador del Instituto de Biomedicina de Valencia (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) y profesor del Departamento de Biotecnología de la Universidad Politécnica de Valencia.

Resulta cruel que cuando la esperanza de vida en la España actual es de 82 años, un investigador dedicado a la biomedicina, a la aplicación de la biología molecular a la mejora de la salud humana, muera tan joven.

Domingo tiene el honor de haber hecho y enseñado una ciencia honrada y sólida, de no haber prometido falsas curaciones con células madre o nuevos fármacos como ocurre todos los días en el campo de la biomedicina, un campo en donde además proliferan los resultados no reproducibles1 que él nunca publicó. Sus trabajos sobre el mecanismo de la diferenciación del sistema nervioso inducida por vitamina A (a través de su conversión a ácido retinoico) permanecerán y ayudarán a explicar la urgente necesidad de que se apruebe el cultivo del arroz dorado, el arroz transgénico con betacarotenos (precursores de vitamina A) que evitaría los terribles efectos de la falta de esta vitamina y hormona en el desarrollo de los niños en muchos países del tercer mundo.

Desde hacía tiempo Domingo sabía que su salud le estaba abandonando y resistió dignamente hasta el embate final. Si el alma existiera, la suya estará ya en el cielo. Y su cierto recuerdo perdurará en la tierra donde todos le queríamos.

Ramón Serrano

Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas 
y Departamento de Biotecnología
Universidad Politécnica de Valencia

 

H

ace pocos días, inesperadamente, ha fallecido con 54 años Domingo Barettino, profesor de investigación del CSIC en el Instituto de Biomedicina de Valencia (IBV), donde había desarrollado toda su vida de científico independiente. Fue el primer científico titular que obtuvo una plaza en el IBV, aterrizando en Valencia en 1996, desde del Instituto de Investigaciones Biomédicas, en el que tenía un contrato de reincorporación con Ana Aranda, tras una estancia de años en Alemania, con Miguel Beato (Marburg) y luego con Stunnenberg (Heidelberg), donde había trabajado en cromatina con el primero y en receptores de esteroides con el segundo. Antes, su tesis con José Luis Díez, en el CIB, fue sobre cromosomas politénicos de Chironomus.

Cuando sacó su plaza, el IBV estaba en construcción y yo era su director en funciones y único miembro, así que él fue mi primer dirigido. No trató de volverse a Madrid: optó por Valencia, y se quedó en Valencia, comenzando en 1996 una aventura de 17 años que compartimos juntos y que primero fue de constitución física (planos, arquitectos, aparejadores y maestros de obras, mobiliarios y concursos, lucha desesperada por fondos de creación y por dotación de plazas, permisos de animalario y radiactividad, etc.), luego de creación de patrones, protocolos y hábitos de funcionamiento, y, finalmente, de consolidación y normalidad de funcionamiento, aceptando ser vicedirector, cargo que ocupó durante siete años, mientras yo fui director, dimitiendo a la vez que yo cuando por mi elección como chairman de becas de FEBS hube de dejar el puesto un año anticipadamente.

Como vicedirector fue siempre fuente de excelentes ideas positivas, ejemplo de equilibrio y de disponibilidad, de completa limpieza y de ausencia de autointerés. Cuando dejamos la dirección, aceptó ser propuesto y elegido jefe del Departamento de Patología y Terapia Molecular y Celular, cargo que ocupaba cuando falleció. Su voz en claustros y juntas era equilibrada y bien recibida, siendo referente de elegancia, altura de miras y cordura. El IBV le debe en buena medida muchas de sus pautas y estilos de funcionamiento.

Miembro de SEBBM desde 1999, era científico fino y publicador asiduo en excelentes revistas clásicas como elJournal of Biological Chemistry, sobre temáticas de transcripción y de regulación génica, siendo uno de los primeros en llamar la atención sobre la existencia de rutas alternativas al receptor nuclear para la señalización por esteroides. Sabio, de vasta cultura, discutía con autoridad de cualquier tema de señalización o regulación génica, a la vez que podía citarte a Gramsci o Engels. Su opinión era clave, sus discusiones en seminarios, reuniones de grupo y clubs de revistas matizadas y bien formuladas, con frecuencia adobadas con un punto de socarronería descreída que sin duda añoraremos. Asesoraba a muchos sobre cuestiones de biología molecular, en las que era maestro en casi todos los campos, habiéndose convertido en un componente clave en Valencia, como me recordaban recientemente miembros del microcluster de terapia génica del Campus de Excelencia de las universidades de Valencia, al que pertenecía. Su vasta cultura científica hizo que fuera usado como evaluador prácticamente fijo por muchas agencias como la Fundación Séneca y en ocasiones por sistemas extranjeros, como el sistema de ciencia portugués. La amplitud de sus conocimientos ha sido clave para que la Universidad Politécnica de Valencia, donde era profesor asociado, pudiera configurar las enseñanzas de biotecnología médica.

El respeto y el afecto por él son generales, y se han manifestado claramente en la asistencia masiva a su entierro en Madrid, en pleno puente de la Constitución, en medio del cual se produjo su fallecimiento. Descanse en paz.

Vicente Rubio

Profesor de Investigación del CSIC 
Instituto de Biomedicina de Valencia

Obituario publicado en diciembre de 2013.

Bibliografía

1. Hoh J.: F1000Prime Recommendation of [Johnson VE, Proc Natl Acad Sci U S A 2013; 110 (48): 19313-7]. En: F1000Prime, 18 Nov 2013; doi: 10.3410/f.718170771.793486649. F1000Prime.com/718170771#eval793.


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